La cultura Inca

By | agosto 13, 2011 | 0 Comentarios

En el dorsal andino surgió la ciudad de Cuzco, capital del imperio inca. Esta civilización extendió su territorio unificando la zona central, mediante las conquistas. A la llegada de los españoles ocupaba unos 600 000 Km2.

Cuzco era para los incas el centro del universo. Su planta tenía forma de puma, cuya cabeza era la fortaleza de sacsahuamán. Estaba organizada en todo a una gran plaza central, con barrios y calles rectas. El conjunto importante era el coricacancha o templo del sol, que tenía un patio central rodeado por varias salas. Otros edificios son los templos del Arco Iris. Del trueno, de las estrellas y de la Luna y una torre cónica, que se alzaba en un costado de este conjunto.

Cuzco era también llamado “Cosco”. Esta ciudad extendía suponer por el área central andina desde Ecuador hasta Chile. Los pobladores de este lugar se autodenominaban “Tahuantinsuyo”, y el nombre de los incas significaba en quechua “señor” o “alteza”.

No sólo los objetos sino también toda la estructura de la civilización inca sufrieron una suerte similar a la de los aztecas de México. El fervor religioso y la codicia por los metales preciosos son responsables de la destrucción de la gran parte de los objetos incas de oro y plata, que fundidos y convertidos en lingotes, fueron embarcados rumbo a Europa.

Los incas conformaron la civilización de Sudamérica que mejor se conoce actualmente. Era un pueblo guerrero del altiplano, cuyo arte y arquitectura se caracteriza por la simplicidad de formas, la escasa decoración y la funcionalidad.

Las edificaciones incas, principalmente las de Cuzco, presentaban una de las estructuras más logradas de todo el periodo precolombino; estaban construidas con aparejos de piedra, trabajada y engastada con gran precisión y sin ninguna decoración posterior. Eran características las puertas y ventanas trapezoidales.

A diferencia de la mayoría de las culturas precolombinas, los incas no produjeron estatuas de gran tamaño ni esculturas ornamentales. Las figurillas de metal y las pequeñas vasijas de piedra ceremoniales con representaciones de llamas y alpacas constituyeron los ejemplos más destacados de su cultura-

La ciudad de Cuzco estaba regida por el templo del Sol, cuyos muros estaba cubiertos con láminas de oro.

Al noroeste de Cuzco, en la cordillera de vilcamba sobre el valle del río Urubamba se levantó Machu Picchu.
Construida sobre un cerro de 400 metros sobre el río y a 2 700 metros sobre el nivel del mar. Aislada en tres de sus lados por un precipicio, se llegaba a ella por un camino escalonado de losas de piedra que atravesaba luego un túnel de 20 metros de largo tras el cual había varias portadas y una primera costrucción de gruesos muros.

La plaza central cuenta con dos niveles. En el más alto se alza un adoratorio, con tres paredes y un lado libre. En este centro ceremonial existían también otros núcleos arquitectónicos de gran importancia como son:
• El torreón
• El palacio

Los cuales son una perfecta muestra del trabajo de piedra incaico. La arquitectura inca se caracteriza por el pulimento de la piedra. Las construcciones están realizadas a base de sillares rectangulares o poligonales, ensamblados unos en otros. Los muros externos carecen de huecos.

Sin embargo, tanto la escultura como la pintura son muy escasas en esta ciudad. La cerámica es fina y sobria. Sus temas decorativos se limitan a temas geométricos y zoomorfos; estos últimos muy esquemáticos. La forma más característica es el aríbalo, un cántaro de base cónica, cuello largo y boca abocinada, con dos asas, que puede alcanzar hasta 1.50 metros de altura.