La caída del imperio Inca

Francisco Pizarro regreso a panamá en el año de 1528, delibero con Almagro y lucre, y los tres amigos decidieron que lo mejor era dirigirse al emperador Carlos V en persona, y solicitar autorización para emprender una campaña hacia el sur. Por lo que Pizarro volvió a España jurando solemnemente velar no solo por sus propios intereses, sino también por los de sus dos asociados y amigos. Aquel viaje constituyo un gran triunfo para Pizarro, ya que obtuvo plenos poderes para llevar a buen término la conquista del Perú. Almagro gobernaría en tumbes, y Luque seria obispo de esta ciudad; de este modo Pizarro podría alejar de la empresa a sus dos amigos.

El 15 de noviembre del 1532 entro en la ciudad y en una breve entrevista con Atahualpa este les insto a que le devolviera las tierras tomadas y aplazaran la entrevista para el día siguiente.

Aquella noche los españoles se escondieron alrededor de la plaza. Cuando al otro día llego el inca con sus escoltas, cayeron sobre ellos sin previo aviso, ahuyentándolos y apresando a Atahualpa.

Al día siguiente saquearon el campamento de la ciudad. Atahualpa ofreció a Pizarro una habitación llena de oro y dos de plata a cambio de su libertad, este acepto de inmediato, pero el inca siguió prisionero, fue traicionado.

Después de ir a España Hernando Pizarro, a llevar a Carlos V el quinto real de la conquista, regreso a cuzco, en donde se encontró con que manco capac, conocido también como manco inca, estaba prisionero; ambos tuvieron conversaciones, durante una de las cuales el inca consiguió tentar a Hernando hablándole de un rico lugar secreto.

En 1536 fue liberado manco inca, pero este, lejos de claudicar en su empresa de liberar a su pueblo, tomo sus tropas y rodeo cuzco y la ciudad de los reyes; la situación de los españoles se convirtió en algo desesperado.

Sin embargo, la imposibilidad de darle de comer a sus hombres obligo a manco inca a dejar la guerra, haciendo un paréntesis que no pudo cerrar por la desarticulación del pueblo indio y su fallecimiento en 1544.

Hernando Pizarro se convirtió en el personaje español más importante, mientras que en lima fue francisco Pizarro la figura más sobresaliente junto a titu Yupanqui.

Perspectiva española del pueblo Inca

Para ese entonces cortes ya había penetrado hasta el centro del imperio azteca y Montejo había descubierto los orígenes de al cultura maya (ya disuelta). Quizás por ello, el descubrimiento de Pizarro era menos importante; había llegado al imperio inca, a tumbes, la mayor ciudad en sus fronteras septentrionales.

En la cordillera de los andes, a miles de metros sobre el nivel del mar, se había desarrollado una maravillosa civilización que se caracterizaba por:

  • Una agricultura eficiente.
  • Excelente artesanía textil.
  • Cerámica delicada.
  • Una cultura y arquitectura altamente desarrolladas.

La conquista del Perú

Francisco Pizarro fue uno de los sucesores de Núñez de balboa; provenía de una familia de conquistadores en la cual francisco era el mas representativo, ya que su obstinación lo llevo a alcanzar su mayoría éxito en la conquista de territorios americanos. Era hijo ilegitimo del hidalgo Gonzalo Pizarro y el largo y francisca González. Se dice que en su infancia se dedicaba a criar cerdos en la comarca.

En 1498 se marcho a Sevilla y luego a Italia, donde fue soldado del gran capitán hasta 1501. En 1502 hizo su primer viaje a las indias, con Nicolás de ovando: después, estuvo con Alonso de Ojeda en la expedición a Urabá, en tierra firme, donde Ojeda lo dejo al mando de los que quedaban y fue responsable.

En 1513 intervino con Núñez de balboa en la llegada al océano pacifico y también estuvo en el descubrimiento de las islas perlas y en la fundación de panamá, donde se instalo, se asocio con diego de almagra y con el clérigo Hernando de Luque, con la pretensión de llegar a las tierras del Perú, de las que habían oído hablar.

En 1524 hicieron su primer intento, pero tuvieron que volver por falta de medios, tras un encuentro con los indios del que Pizarro salió con siete heridas. Sin embargo, lograron apoderarse de algunos objetos de oro durante la segunda expedición, en la que Pizarro se quedo junto con otros 13 hombres. Aunque esto no le intereso al gobernador.

En 1526 Pizarro efectúo la nueva partida llegando a tácame, en la costa de la actual republica del ecuador, un sitio lleno de vegetación y viviendas en pleno desarrollo, sus habitantes parecían prósperos. Pizarro permaneció en este lugar mientras regresaba Almagro a panamá con el objetivo de convencer al gobernador de que les proporcionara lo necesario.

De esta manera, con la misma nave, embarco hacia tumbes,, al sur del continente. Lo que encontró allí superaba con mucho sus mayores esperanzas, los indígenas los recibieron a los españoles, llevándolos a una ciudad de calles anchas y edificios esplendidos. De esta ciudad partían caminos impresionantes, los muros estaban llenos de oro y plata, por lo que Pizarro regreso a panamá no sin antes prometerse que regresaría a ese “el dorado”.

Economía de los Incas

La base fundamental de la economía inca estaba formada por la explotación de los recursos naturales, donde la actividad fundamental era la agricultura. De esta manera la economía del estado se asentaba en el trabajo de todos los campesinos, que se turnaba tanto para la explotación de las tierras estatales como para la prestación de servicios en el ejército y en las obras públicas. A todo esto se unía un riguroso sistema de almacenamiento y la distribución de la producción.

Por su parte, la ganadería tuvo su importancia en la región de la sierra, utilizando la llama como animal de carga, mientras que las vicuñas y el cuy eran animales de consume, lo mismo que el pato.

La pesca era un complemento importante en la costa y área del Titicaca, por otro lado, la caza de osos, jaguares y zorros tenía un carácter deportivo.

Se conocía la explotación minera de oro, plata y cobre. El comercio tuvo un escaso desarrollo, que se limitaba a intercambios mínimos de productos locales y a la celebración de mercados públicos en lugares periféricos.

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Religión Inca

La cultura inca era una civilización profundamente religiosa, las creencias más fuertemente aceptadas por los incas se referían a espíritus tutelares y a “huacas”; palabra que se aplicaba a los objetos,fenómenos o seres de los que provenía una fuerza misteriosa, capaz de producir desgracias o prosperidades; bajo este término se agrupaban los tótems de los clanes, que generalmente eran piedras con formas raras; también algunos animales, como el puma, el cóndor o el jaguar, representaban manifestaciones de origen totémico.

Dentro de esta cosmogonía, el sol era una huaca especial; su imagen se encintraba en el templo de Cuzco, al lado el de la Luna, de diversos astros y constelaciones. Los Incas le daban el tributo muy especial a sus antepasados; sin embargo, sólo la entronización de un nuevo monarca ameritaba los sacrificios que se hacían con animales, y en muy raros casos con personas. Además se ofrendaban plumas, joyas y coca.

El cuerpo sacerdotal estaba presidido por el Huillacumu o sumo sacerdote, que tenía un gran poder en el estado; también existían especializaciones sacerdotales, dentro de las que destacan los sacerdotes confesores y los “amanautas” o encargados de conservar las tradiciones y transmitirlas a los miembros de la nobleza por la enseñanza.